A un año de la apertura del Banco del Tiempo en la sede del antiguo Centro de Mayores, se ha alcanzado el millar de participantes. El camino es lento pero progresivo. Tras superar las vacilaciones iniciales, se empiezan a recoger los frutos.
"Es lo mismo de siempre ", habían comentado de entrada los voluntarios de Amavite. Margarita, la más trabajadora, había preguntado explícitamente: "¿Dónde están contabilizadas mis horas de Tertulia y café, guardias dominicales, etc.?". A todos, el presidente de la Fundación les respondió: "Las horas ya dedicadas son oro puro; han servido para crear los cimientos del Banco". Luego explicó los requisitos del proyecto. Eugenio trajo noticias frescas de sus innumerables viajes por el mundo. Oscar, Riccardo y los compañeros de América Latina contribuyeron a darle una visión de realismo mágico a la iniciativa.
Sin embargo, hizo falta tiempo para asimilar los conceptos básicos. Se explicó que todos nosotros hacemos más ricos Google y las redes sociales cuando las utilizamos; intercambiamos nuestros datos gratuitamente. De este flujo de datos Hacienda no obtiene nada. Aquí reside la primera analogía: las actividades de voluntariado no son gravables. Segundo punto: el dólar, desde que se desvinculó del oro en los años 70 del siglo pasado, ha perdido más del 90 por ciento de su valor. Las horas intercambiadas en el Banco son inmunes tanto a los impuestos como a la inflación. Se avecina un tsunami monetario que arrollará el sistema financiero, saturado de dinero fiat (creado por los bancos centrales para frenar los excesos del capitalismo). El Banco del Tiempo ofrece refugio, sobre todo, a personas sin empleo, jubilados y marginados. “Debemos, recomienda la directora, atraer a jóvenes y mayores, e incrementar las actividades realizadas con la mirada hacia adelante, sin perder la cultura tradicional”.
Por lo tanto, el único inconveniente sería introducir arena mojada en el reloj de arena, que sigue siendo nuestro símbolo. Pero no hay que tomarlo al pie de la letra: lo fundamental es seguir experimentando e ingeniándoselas.
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